Una vez que ha llegado el esperado momento de realizar la entrevista personal de trabajo tenemos que tener cuidado y no cometer alguno de los siguientes errores que nos restarán muchos puntos como candidato.

Mostrar nerviosismo

Ésta es la más común, sobre todo si no tenemos mucha experiencia realizando entrevistas. Sin embargo aún teniendo experiencia ponerse nervioso es prácticamente inevitable ya que si necesitamos urgentemente el trabajo y no tenemos otras opciones abiertas parece que estemos jugando a un todo o nada. Para evitarlo es mejor minimizar la situación y pensar que es un paso muy pequeño hacia nuestra meta. Y si no logramos el puesto no pasa absolutamente nada, ya vendrá otra oportunidad.

Exigir antes de empezar

Por desgracia el empresario tendrá decenas o incluso cientos de candidatos para el puesto. Exigir condiciones superiores a las iniciales puede a veces ser una buena jugada, pero en la mayoría de las ocasiones supone tirar nuestra candidatura por el suelo. Quizás si pedimos más sueldo el empresario no tenga suficiente presupuesto, si pedimos otra jornada laboral la empresa no necesite a nadie en ese horario, etc. Si las condiciones no nos gustan podemos indicárselo al entrevistador y abandonar la candidatura, de otra forma tendremos que adaptarnos a las condiciones que imponga el empresario para el puesto.

Quedarse en blanco

Si no sabemos que decir ante una pregunta quedaremos en entredicho. Debemos mostrarnos resueltos y contestar de forma sincera (que ya le guste más o menos al entrevistador es otra cuestión). Es mejor una respuesta mediocre (que quizás podamos matizar después a lo largo de la entrevista) que no responder nada o cambiar de tema.

Desafiar al entrevistador

Mostrar una actitud agresiva puede ser bueno para algunos trabajos (comercial, dependiente, etc.), pero para la mayoría de empleos hará que el entrevistador te descarte. Llevar la contraria, mostrarse puntilloso o invadir su espacio personal (acercándonos demasiado por ejemplo) no nos beneficiará. Debemos mostrarnos amables y conciliadores.

Mentir

Puede que a priori la mentira nos salga bien y nos ayude en la entrevista, pero las posibilidades de ser pillado en otra pregunta posterior son altas. Y esto es un descarte directo normalmente.