5 consejos encontrar trabajoSe dice que buscar trabajo es un trabajo en si mismo debido a la gran cantidad de tiempo que puede requerir cada día. He aquí algunos consejos de sentido común (y otros no tan evidentes) que harán que encontrar trabajo sea un poco más fácil en esta difícil situación socioeconómica que nos ha tocado vivir.

 Fórmate

Estamos con una de las tasas de empleo más altas de la historia de España, a pesar de que la cifra de desempleo parece estar bajando poco a poco. Esto implica que mucha gente que lleva buscando un trabajo es un parado de larga duración o al menos lleva bastante tiempo desempleado. A los empresarios no le gusta ver que la gente se ha quedado en su casa viendo pasar el tiempo (aunque sabemos que no ha sido así). Les gusta ver que aunque has estado sin un trabajo has dedicado tiempo y esfuerzo a mejorar tu "empleabilidad". Este concepto hace referencia al potencial que tiene un candidato de ser apto para un puesto. Llena tu currículum con cursos o con experiencias personales que te hayan hecho aprender algo relacionado con tu candidatura.

Formarse es algo que nunca deberíamos dejar de hacer (incluso estando ya trabajando). Y muchas veces en procesos formativos establecemos redes de contactos que al final nos ayudan a lograr un empleo.

Dedica un tiempo al día a buscar trabajo

Como hemos dicho arriba, buscar trabajo debe ser un trabajo en si mismo. Si te dedicas a enviar un currículo cada cierto tiempo según ves una oferta que te interesa (que es lo que hace la mayoría de la gente) estás perdiendo un tiempo muy valioso. Existen muchos canales para buscar trabajo: internet, prensa, televisión, entorno personal, radio, etc. No es lo mismo inscribirse a una oferta cada dos o tres días que hacerlo a tres ofertas al día. "Pateándote" la ciudad puedes encontrar muchos carteles de ofertas de empleo. Deberías levantarte cada día y dedicar unas horas fijas a la búsqueda de empleo. No es cuestión de agobiarse, pero sí de ser constante. Además existen muchísimas páginas de internet para buscar empleo, además de las más conocidas. En esas páginas hay ofertas que pueden llegar incluso a pasar desapercibidas.

Prepara un poco la entrevista

En el hipotético caso de que llegaras a quedar para una entrevista laboral (algo que ya es un gran paso sin duda) piensa que lo más normal es que te pregunten cosas obvias como si conoces la empresa o porque quieres trabajar ahí. En realidad estas preguntas no determinan tu acceso o no al puesto de trabajo, pero una mala respuesta si puede descalificarte como candidato válido. Por lo tanto dedícale unos minutos a conocer la empresa a la que has enviado el currículo. No se trata de que conozcas su declaración de la renta, pero si de que al menos sepas a que se dedican.

 Haz un seguimiento de tus candidaturas

A las empresas les gusta ver que estás interesado por el puesto realmente. Y no hay mejor forma de hacerlo que seguir el proceso de selección de forma "activa". Esto quiere decir que puedes enviar algún correo o hacer una llamada para conocer el estado de tu candidatura. Todo son ventajas: si no te han aceptado ya no perderás tiempo y además darás la impresión de ser una persona activa y no pasiva (lo cual te puede colocar muchas veces en los puestos de cabeza de los procesos de selección).

Adapta tu currículo a cada empleo

 Un fallo muy común es tener un currículo redactado y enviar ese a todas las empresas independientemente de que quieras ser carnicero o administrativo. Idealmente deberías redactar un currículo diferente por cada empresa a la que solicitas un puesto de trabajo. Las empresas notan esto y les gusta. Como mínimo deberías hacer currículos por tipos de empleo que buscas (por ejemplo uno para puestos de comercial y otro para puestos de administrativo).